dimarts, 22 d’octubre del 2013

Azul*

Cuando las luces se apagan, tan solo queda el olor a hierba impregnada en las viejas botas que han quedado olvidadas a los pies de la cama, tan solo las estridentes carcajadas que escuchaste hoy son un vago recuerdo que tus oídos se niegan a borrar.
Justo cuando las luces se apagan, esa respiración inconstante hace notoria su ausencia, privándote de las caricias que la distancia roba...
Y es ahora, cuando la luz se apaga, cuando sientes con mas fuerza, cuando la emoción recorre tu piel, estremecida por el frío de la mágica noche, cuando lloras amargamente las alegrías mas profundas del alma. 
AZUL, todo se reduce a eso cuando ya no queda nada, cuando desnudando tu ser, la soledad es tu única compañía...

Y es ahora, siempre es ahora...

cuando las luces se apagan y tan solo queda el olor a hierba.